Quiero cumplir el sueño de la

casa propia: ¿Cómo comienzo?

Puedes partir con una cuenta de ahorro para la vivienda, si quieres pedir un subsidio habitacional más adelante o postular a algún crédito hipotecario.

Sin embargo, sea cual sea la forma que elijas para guardar tus ingresos, debes ser paciente y persistir. La compra de una vivienda, al ser una inversión grande, es un camino que toma tiempo en completar y requiere de organización.

 
 

¿Crédito, subsidio habitacional

o ambos?

Pedir un crédito no es la única alternativa para financiar una propiedad. Si cumples con los requisitos para postular, un subsidio puede ser un importante apoyo económico para tener la vivienda de tus sueños, construcción de una en un sitio propio o en un terreno en el que ya exista otra.

 

También es posible complementar eso con un crédito hipotecario, que además puede involucrar seguros asociados, servicios opcionales, entre otros productos que sirven de apoyo ante cualquier emergencia.

 
 

¿Qué debo considerar al

cotizar un crédito hipotecario?

Cada entidad financiera tiene sus propias condiciones. No te apresures a firmar cualquier contrato y ten en cuenta cuáles son los requisitos, si es posible complementar renta, cuánto se pide de pie, a cuántos años y finalmente el costo total del dividendo. Este último punto te ayudará a hacer una comparación entre los diferentes créditos hipotecarios y ver cuánto afectará tu renta mensual a largo plazo.

 
 

Cuidado con firmar promesas de

compraventa antes de tiempo.

Recuerda que debes tener una aprobación financiera antes. Si pides un crédito hipotecario, es la entidad financiera, ya sea banco o Caja de Compensación, la responsable de realizar ese trámite. Por lo tanto, firmar esos documentos sin la supervisión de un abogado experto o dejando cheques por sumas altas, no es recomendable.

 
 

¿Hay seguros relacionados con

el Crédito Hipotecario?

Algunos van incluidos y otros se contratan de forma voluntaria. Es muy importante estar informado al respecto y considerarlos ante cualquier emergencia como sismo, incendio, cesantía o en el caso del fallecimiento del asegurado.

 

También puedes proteger los bienes de tu familia con algún seguro extra para tu hogar. En el mercado existen muchas alternativas que ofrecen servicios y beneficios como cobertura ante robos o asistencia domiciliaria de urgencia.

 
 

¿Para qué sirve un Crédito Hipotecario?

Dependiendo la entidad que lo otorgue, se puede usar para la compra de una vivienda, la reparación o la construcción de una. Si bien es un compromiso a largo plazo y que requiere de ser muy organizado, es la alternativa más común al momento de querer comprar una vivienda, además de entregar una solución a dicho problema económico.

 
 

¿Puedo hacer mejoras en mi vivienda

si aún no está inscrita a mi nombre?

Estás a punto de terminar todos los trámites y se entiende que quieras comenzar a arreglar tu futuro hogar a tu manera. Sin embargo, es recomendable tomárselo con calma, ya que si no está inscrita a tu nombre, la vivienda no es cien por ciento tuya aún.

 

El proceso de tener la casa propia requiere de mucha paciencia, ya que hay muchos factores que no puedes controlar y que dependen de terceros. Es recomendable que vayas cerrando etapas de a poco hasta lograr tu objetivo.

 
 

¿Cuánto debería costar mi dividendo?

Para no tener problemas con tu presupuesto, el monto no debe superar el 25% de tus ingresos mensuales. Recuerda que el costo total podría ser en pesos o en U.F, según lo que tú decidas. En el caso de que sea en Unidades de Fomento, considera entonces que el dividendo cambiará mes a mes.

 
 

Me interesa una vivienda usada:

¿Qué debo tener en cuenta?

No olvides de revisar el estado de la propiedad, su infraestructura, las cañerías, conexiones eléctricas, etc. Por otra parte, exige los comprobantes de las últimas cuentas de servicio pagadas y revisa si tienen deudas asociadas. No te quedes con dudas, recuerda que la compra de una casa es un compromiso importante y que requiere de una gran inversión.

 
 

Tipos de crédito hipotecario.

Con letras de hipotecarias: la institución las emite y luego las vende al mercado financiero. De esta forma, el dinero que financia este crédito, viene de terceros. Mutuo endosable: el vendedor puede ceder dicho mutuo a instituciones reguladas por ley. Mutuo no endosable: los recursos con los que se financia son propios de la institución.